Al leer el título de este post, inmediatamente nos preguntamos, ¿qué puede requerir la NASA de una empresa de fabricación de vehículos?, la respuesta ya la ha brindado Chrysler al trabajar junto a la NASA en los años 60 y 70 en los cuales construyó los cohetes Redstone y Saturn y los refuerzos de las dos primeras cápsulas Apolo en órbita.

Por todos estos antecedentes la NASA y Chrysler anunciaron hoy una colaboración de tres años para compartir tecnologías avanzadas entre las dos organizaciones, incluidos materiales, robótica, radares, sistemas de batería y más.
Como es lógico, ambos se beneficiarán con este intercambio de tecnología, en lo que respecta a la NASA la cooperación les permitirá mejorar la tecnología de vehículos de pasajeros, convirtiéndolos más eficientes o livianos, con sistemas híbridos, mejorando la detección obstáculos o peligros potenciales, así como un estacionamiento automático con más precisión y flexibilidad. Leer más»